La Paz Total que Traicionó a la Mujer Rural
Existe una Colombia que los políticos de Bogotá no visitan, que los medios no muestran y que el gobierno prefiere no nombrar.
Es la Colombia del Cauca, del Catatumbo, del Chocó, de los Llanos. La Colombia donde una mujer campesina sale a trabajar su tierra y no sabe si va a volver. Donde las niñas son reclutadas por grupos armados. Donde la violencia sexual es usada como arma de guerra con total impunidad.
En esa Colombia, en el primer semestre de 2025, se registraron 427 feminicidios. Más de 83.000 mujeres fueron víctimas de violencia de género. Y cada hora, 4 mujeres son golpeadas dentro de su propio hogar.
¿Y qué hizo el gobierno de Gustavo Petro frente a eso?
Negoció. Se sentó en una mesa con los mismos grupos que aterrorizan a esas mujeres. Les dio estatus político a quienes las desplazan, las violan, las reclutan. Llamó a eso "Paz Total".
A esa mujer del Catatumbo que vio cómo le quemaron la casa, que tuvo que caminar horas con sus hijos para salir del horror, que no tiene adónde ir... a esa mujer le dijeron que había paz.
Las mujeres no necesitan un tratado de paz firmado en La Habana. Necesitan que el Estado llegue a su vereda. Necesitan un soldado en su camino y un juez que condene a los que las lastiman. Necesitan que alguien la vea de verdad, no como cifra de un informe, sino como lo que es: una colombiana que merece vivir sin miedo.
La paz no se construye negociando con terroristas. Se construye protegiendo a las más vulnerables. Y nadie las ha protegido menos que este gobierno.
